Cuando una persona aparece relacionada con un posible delito, es frecuente que los medios de comunicación informen de que está siendo investigada o que ha sido imputada o acusada. Sin embargo, estos términos no significan lo mismo, aunque a menudo se utilicen indistintamente.
De hecho, una de las dudas más habituales entre quienes se enfrentan a un procedimiento penal es precisamente entender en qué situación se encuentran y qué consecuencias tiene cada una de estas denominaciones.
La diferencia principal es que cada término corresponde a una fase distinta del proceso penal. A continuación explicamos qué significa ser investigado, qué ocurrió con la antigua figura del imputado y cuándo una persona pasa a ser acusada.
