Las penas accesorias son aquellas sanciones adicionales que el juez puede imponer junto con la pena principal limitando derechos específicos del condenado cuando lo exija la gravedad del delito. Se aplican para reforzar la condena y, sobre todo, para evitar que la persona condenada vuelva a delinquir o para proteger a las víctimas.
El Código Penal regula de forma precisa qué es una pena accesoria, cuándo y cómo puede imponerse y qué reglas hay que tener en cuenta en su aplicación.
