Entre las circunstancias concurrentes que pueden atenuar la pena por la comisión de un delito, existen algunas que tienen en cuenta el comportamiento del culpable después de producirse los hechos y que, por tanto, no atienden a la menor culpabilidad del sujeto, sino a razones de política criminal.
Una de ellas, es la atenuante de reparación de daño, que valora positivamente los esfuerzos del autor del delito por reparar el perjuicio provocado a la víctima, y cuyos requisitos y características vamos a analizar a continuación.
