Es habitual que, en el ámbito de determinados delitos, se imponga una orden de alejamiento para brindar protección a una víctima o posible víctima sobre la que se considera que existe un riesgo de agresión, o sobre algunos de sus familiares o allegados.
No obstante, aunque se tiene una idea general sobre esta medida, es importante saber en qué puede consistir la orden y cuándo se interpone, y también aclarar si la voluntad de la persona a la que se trata de proteger se tiene en cuenta o si la orden de alejamiento puede interponerse aunque esta no la desee.
Todo ello lo explico en las siguientes líneas.
