Anunciar a otra persona que se le va a causar algún mal, aunque sea en el calor de una discusión, no es un comportamiento sin importancia, sino que puede constituir un delito castigado con penas de hasta 5 años de prisión.
Si con la amenaza se pretende además obligar al otro a hacer algo que no quiere, el Código Penal la castiga con más dureza, incluso si lo que se pretende conseguir no es una conducta ilícita.
A continuación, vamos a ver qué conductas engloba el delito de amenazas y con qué penas se castigan.
